Experiencia Master Lighting: LFI 2018

Por Luca Salas Bassani Antivari

18 / 06 / 18

Chicago. Una ciudad de escala accesible a la vista, un clima de finales de primavera. Edificios icónicos de la arquitectura moderna y contemporánea rodean el centro de la ciudad. Mi punto de llegada fue a un hotel a las afueras del centro, para llegar hay que tomar un recorrido entre gasolineras y puntos de venta de coches.

Lo primero que hice fue escapar de las afueras al centro, un éxodo a la inversa. Fui en busca de la arquitectura moderna que tanto había yo leído en libros y visto en fotografías. Mi encuentro con la ciudad fue tal y como la de subirse a una montaña rusa.

El camino de mi hotel al centro fue como la primera subida de la montaña, se perfilaban a lo lejos un paisaje urbano con la torre Willis (anteriormente conocida como la torre Sears) y dando inicio a las cavidades urbanas creadas por estos edificio, parques y canales. Mi punto de llegada fueron las torres Marina, unos edificios que tenían forma de mazorcas de maíz o como la flor del Philodendron.

Volteando la mirada te encuentras con un edificio de Mies Van der Rohe “The Langham Chicago” y a una cuadra el “The Wrigley Building” del estudio de arquitectura (GAP&W). Sin parar antes de regresar al hotel, me refleje en los últimos rayos del sol en los edificios que me rodeaban.

Después de mi primer encuentro con Chicago me decidí tomar todo un día en LFI2018, el viaje fue parte del premio que conseguí como ganador del reconocimiento Master Lighting en los Construlita Lighting Awards 2018. Una exposición similar a la Expo Lighting America; en la que los cursos y workshops tienen mucha importancia para la actualización y desarrollo dirigido a trabajadores del sector.

Mi primer evento fueron los LFI Innovation Awards. Un evento que da pie a lo que vería dentro de poco en la sala de exposiciones.

Expositores de lamparas, luminarios, sistemas control; entre expositor y expositor me encontré con varios colegas que, como yo, fueron con ojos de emoción ante tanta oferta. Termine el día con un recorrido en un tour organizado por LFI en barco por el canal principal de la ciudad y guiado por la asociación de arquitectura de Chicago.

Para mi último día en Chicago decidí hacer caso omiso a la oferta del sector de producción de luminarias y darle importancia a la bella ciudad donde el evento se situaba. Inicié mi día con el Instituto de Arte de Chicago, donde me encontré de las mejores colecciones de arte moderno y contemporáneo que he visitado en mi vida.

Entre cuadros Renoire, Leger, De Cirico, pinturas de LeCorbusier, Tadao Ando, Charlotte Periande, esculturas de Georges Vantongerloo y Saleros de William Spratling. Mi siguiente parada fue Crown Hall de Mies van der Rohe donde se estaban preparando para la exposición final del año de los estudiantes de arquitectura.

Me quede 2 horas en la biblioteca del edificio ojeando libros y viviendo un espacio con unas dimensiones que abrazan el pensamiento. A unos pasos me encontré con McCormick Tribune de Rem Koolhaas, su interior es un juego de luces naturales filtradas de forma única con tecnologías y entendimientos de perspectivas que pareciera entrar en un laberinto del arquitecto.

Terminé mi visita de Chicago en la casa estudio de Frank Lloyd Wright, un arquitecto que involucra la luz artificial dentro de detalles de mobiliario empotrados en sus espacios.

Desde la exposición exhaustiva de productos de iluminación a los relatos de los espacios de esta ciudad, pasando por una de las colecciones de artes mas importantes, podría decir que este viaje fue un encuentro de variantes representativas del modernismo, sus causas y sus excedentes.

Aprendí que no soy muy fanático de las exposiciones del sector de luminarios. Muy probable porque es un sector especifico para EEUU; presiento que es una guerra entre empresa que debilita la cultura de la luz siendo un excedente de lo que nos rodea.

Sería diferente si en vez de presentarnos sus lamparas nos presentaran una experiencia. Creo que tenemos que salir a ver lo que esta pasando en la ciudad, en las escuelas y generar un nicho que se relacione de forma más sencilla con la sociedad y su luz.

Por eso aplaudo a CONSTRULITA y Expo Lighting America por una generación de la cultura de iluminación que busca, en sus propuestas, nuevos formatos, iniciativas jóvenes y que le darán a México una referencia para poder sobresalir en la cultura que nos caracteriza.

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