Ciudades inteligentes y conectividad

19 / 02 / 19

La conectividad es el vehículo para convertir una ciudad en una ciudad inteligente. Los sensores y dispositivos de IoT están en todas partes y sus aplicaciones son muy variadas: en la administración del tráfico, estacionamientos dinámicos, redes Wi-Fi públicas, medidores inteligentes, seguridad pública junto con edificios inteligentes, estadios y centros de tránsito.

Las redes eficientes para conectar dispositivos y aplicaciones IoT son fundamentales para pensar en esta realidad. La tecnología Wi-Fi se presenta como una de las primeras opciones debido a que permite que un amplio rango de dispositivos sea capaz de conectarse y comunicarse entre ellos, además de sus costes de despliegue relativamente bajos.

En un futuro, serán necesarias redes robustas, capaces de ofrecer una calidad de conexión adaptada a cada una de las aplicaciones,por lo que esta tecnología evolucionará hacia un rol mucho más estratégico en los próximos años.


Es importante que los países cuenten con una alta conectividad que les permita desarrollar su economía, ya que la industria exige una mayor internacionalización de productos y servicios para alcanzar un crecimiento aún más exponencial.

Según datos del Índice de Conectividad Global de DHL en 2018, México no va en mal camino, ocupando el puesto 68° de 169 países. Esto supone un ascenso de 11 posiciones comparado con el año 2015, cuando el país se ubicó en el lugar 79 de 169 naciones.

Las ciudades inteligentes deben cumplir con tres requisitos: inversión, infraestructura, y continuidad. Se requiere invertir en tecnologías e infraestructura para que éstas brinden servicios digitales de calidad a los usuarios, así cómo de inversiones que garanticen la continuidad a largo plazo de estos servicios.

La planeación es un tema importante dentro de la conectividad en las ciudades, muchas de ellas en la actualidad persiguen objetivos a corto plazo con aplicaciones de bajo consumo —como cambiar el alumbrado público a LED—sin embargo, los planificadores urbanos deben informarse sobre las aplicaciones emergentes y prepararse para soportarlas a futuro.

Al planificar la convergencia de redes en toda la ciudad, uno de los mayores desafíos es brindar conectividad a todos. Los operadores priorizan el despliegue de red hacia las áreas de mayor densidad de población mayor poder adquisitivo, resultando así en áreas carentes de servicio.

Para evitar tener que actualizar las redes en el futuro, los planificadores urbanos deben considerar las posibilidades futuras, consultar con los proveedores de IoT y los proveedores de conectividad de red y trabajar para desarrollar un plan a largo plazo que permita un equilibrio entre la sustentabilidad, la inteligencia y la globalización.